28 julio, 2009

Algunos incovenientes del running

A la hora de correr influye tanto tu físico como tu motivación. Te enseñamos a superar las trampas más comunes, esas que nos conducen al fracaso, que se esconden en cada entrenamiento y carrera

Hay varias cosas que pueden arruinar un entrenamiento perfecto: zapatillas desgastadas, pantalones o camisetas que rozan, un plato gigante de patatas fritas… Pero prestar atención a tu reloj en lugar de a las condiciones en que vas a correr, es el error más común. Claro que es una buena idea conocer más o menos a que ritmo quieres progresar para saber si dar un empuje (o no) con el objetivo de mantener la media prevista. Pero a no ser que entrenes en la Biosfera - donde puedes controlar el entorno al detalle- tienes que ser flexible con la meta de tu ritmo. De esa forma conseguirás fácilmente escapar al gran número de trampas que la tiranía del cronómetro puede proporcionarte.
Obstáculos incómodos para el ritmo pueden ser situaciones como un viento de cara de 45 km/h soplando en medio de tu entrenamiento de velocidad; o un inesperado cambio de temperatura del principio al final de un rodaje largo. Si en casos similares a estos pretendes tomar como referencia el ritmo que te habías marcado, o el realizado en otras condiciones más favorables, sólo lograrás considerar tu sesión como un auténtico fracaso.
Una vez más debes recordar que no hay dos competiciones ni entrenos gemelos, y que los parámetros para comparar sólo deben ser orientativos. Nunca deben suponernos una regla inamovible. Todos los días no nos levantamos igual, ni trabajamos igual... Tampoco corremos igual. A continuación te presentamos las cinco principales trampas del ritmo. No las puedes evitar totalmente, pero si estás preparado para ellas no te confundirán
. EL COMIENZO
Raramente te sientes mal al principio de un entrenamiento o competición. Siempre es un poco más adelante cuando aparece el "enemigo". Si empiezas tan sólo 5 segundos más rápido por kilómetro que tus tiempos de paso previstos, tendrás que luchar al final contra una desagradable fatiga. Para evitar este panorama es mejor mantenerse de 1 a 2 minutos más lentos de lo que pretendamos terminar, especialmente durante los primeros 2 o tres kilómetros de un entreno. En el caso de una carrera mantén un ritmo menor del ritmo de crucero los primeros minutos. La idea es llegar al primer mil sobrado de fuerzas para ir acelerando poco a poco según nuestras sensaciones y el desarrollo de la prueba. Luego nos sentiremos con mayor libertad para recuperar lo perdido.
CUESTAS Y VIENTO DE CARA
Factores del entorno, como los fuertes desniveles de las zonas montañosas o el viento, aumentan la pesadez de un entrenamiento. Por lo tanto, tienes que tenerlos en cuenta ajustando tu ritmo, es decir, bajándolo. Estés subiendo un monte o peleando contra una poderosa ventisca, la técnica debe ser la misma: Acorta tu zancada y mantén los pies cerca del suelo, casi arrastrándolos. No te preocupes por los tiempos de paso, concéntrate en mantener el esfuerzo constante.
CIRCUITOS CON CURVAS
Las curvas, igual que los montes y el viento, pedirán que el ritmo se reduzca. Si intentas tomar una curva demasiado rápido corriendo, gastarás una energía preciosa negociando contra ella. Procura relajarte y que tu cuerpo encuentre la forma natural de entrar en ella. Cuanto más relajado la afrontes, menos tendrás que bajar el ritmo y mayor será el ahorro de fuerzas.
AMIGOS VELOCES
Correr con otros es una buena manera de progresar, siempre que no te dejes guiar por su ritmo en exceso. Correr demasiado rápido (o lento) sólo te llevará a lesiones, agotamiento y, en definitiva, a un declive de tu rendimiento. La clave está en correr con "amigo lentos" durante los días de recuperación y juntarse con "amigos rápidos" cuando tu plan de preparación señale sesiones de velocidad.
CALOR Y HUMEDAD
A algunos les encanta salir a entrenar bajo el ardiente sol. Con mucho calor y humedad el cuerpo tiene enormes dificultades para bajar la temperatura, con lo cual, un ritmo moderado es la mejor forma de no acabar totalmente exhaustos. Cuando haya temperaturas superiores a 30º y la humedad exceda el 80%, baja el ritmo hasta pasar cada kilómetro un minuto por encima de tu tiempo habitual. Y cuando el termómetro marque alrededor de 35º y la humedad ronde el 90%, olvida el ritmo y procura mantenerte fresco a base de beber en todas las fuentes que te cruces en el camino.

..Y los inconvenientes de la alimentación

Nunca salgas a correr con el estómago lleno. Deja pasar al menos tres horas después de la comida más importante, generalmente el desayuno.

Evita probar alimentos nuevos antes de una carrera. Esta regla tan obvia es el fallo más común entre los maratonianos. Te puede fastidiar los meses de duro entrenamiento errores como desayunar abundantemente (aunque sea 3 horas antes) si te tomas un café normalmente, o beber por primera vez una bebida energética durante la carrera.

Hidrátate como un delfín. Uno de los primeros síntomas de deshidratación es la falta de energía. No te separes de tu botella de agua durante los días y horas antes de competir. Es tan importante hidratarse como alimentarse bien.

Come carbohidratos equilibrados. Necesitas aumentar las reservas de energía con carbohidratos, pero sin pasarse. Si te pasas comiendo grandes platos de pasta, los carbohidratos terminan por acumularse en forma de grasas, por lo que ganarás peso antes de la carrera, bueno para correr un maratón, malo para distancias cortas.

23 julio, 2009

Ni por exceso ni por defecto

Tan malo es ingerir poco líquido durante la carrera, lo que puede producir la deshidratación del atleta, como pasarse con el consumo, ya que esto último puede derivar en hiponatremia, una condición que s e da cuando hay niveles muy bajos de sodio en la sangre.

beber

Las actuales recomendaciones de la ACSM establecen que los maratonianos deben consumir entre 600 y 1.200 mililitros por hora durante una carrera , dependiendo de su peso y velocidad. Como esta cantidad está sacada de un estudio con atletas varones de elite, posteriormente la IMMDA rebajó el rango a entre 400 y 800 mililitros por hora, para adaptarla a deportistas menos profesionales.

No obstante, los últimos consejos de los expertos indican que lo mejor es que los corredores beban cuando tengan sed y que presten atención a los cambios que experimente su organismo.

Los atletas tienen que ir probando en los entrenamientos cómo les va mejor. Si alguien siente sed, debe beber y si se nota hinchado tiene que dejar de beber.

Fuente: www.runners.es

16 julio, 2009

El Ritual Del Corredor De Maratón

Por Marcelo R. Ceberio

Una vez más como todas las semanas salgo a entrenar. Entreno varias veces en la semana por los bosques de Palermo, la Avenida Costanera, el río, como cuando lo hacía en mi adolescencia. Hace casi 40 años atrás éramos pocos los que hacíamos atletismo, yo era velocista y tuve el honor de ser entrenado por uno de los grandes semifondistas y fondistas sudamericano: Domingo Amaizón. Parque Chacabuco, Gimnasia y Esgrima, el club Comunicaciones y otros lugares, albergaban unos pocos atletas que a pulmón compartían la pasión por las carreras de pista y cross country. Ni que hablar cuando salíamos por los bosques. Hoy debemos correr esquivando a otras personas que tienen el hábito del aerobismo. Ayer éramos un grupo pequeño que corría y que en numerosas oportunidades recibía las burlas de los automovilistas. Muchos de ellos, imagino, estarán corriendo en los bosques, intentando encontrar un poco mas de bienestar a sus vidas.
Pero esta vez es diferente. Nada es igual luego de recorrer los 42.195 mts. Voy al parque de los niños, allí donde culminó el maratón de Bs As. Estoy a la altura del Km 40 y veo todavía restos fósiles del maratón, restos que los barrenderos no han alcanzado a limpiar: botellas de agua aplastadas, un trozo de dorsal, algunos gel de hidratación que resplandecen en el sol, folletos de otras carreras, en síntesis, testimonios muertos (aunque nunca más vivos que en el recuerdo) que evidencian el pasaje de los últimos tramos de carrera.
Para los que corremos distancias largas, no es habitual competir muchas veces en el año. Es cierto, no hay muchas Verdaderas maratones que marcan distancias de 42, 30 o 21 Km en los calendarios de carreras durante el año. Pero tampoco, la fisiología humana permite soberanos esfuerzos repetidamente no sin un margen considerable de recuperación. A decir verdad, a los organizadores les resulta más rentable realizar una carrera de 8 o 10 km. que invitan a una participación más masiva y requieren de un menor esfuerzo organizativo y de inversión de capital, que lo que implica el diseño en circuito, sponsor, bases de hidratación, vigilancia y voluntariado, premios, difusión, etc. para un gran maratón.
Esta no frecuencia de carreras maratonianas, hace que no se vuelva rutinaria la participación en la competencia y que este hecho adquiera cierto atractivo adrenalínico, léase no se pierda la capacidad de asombro. Puedo afirmar que en el maratón para el atleta amateur existen tres momentos: la semana previa, el “durante” de la carrera y la semana pos competencia.

La precompetencia es un período plagado de estímulos que se disfrutan toda la semana, es decir, es tan importante los preparativos y la experimentación de la semana previa, las sensaciones y el recuerdo de la semana posterior, como las vivencias del maratón en sí mismo.  
La semana anterior al maratón, a pesar que el entrenamiento decae y prima cierto descanso y el entrenamiento se basa en regenerativos o corridas light, básicamente lo que descansa es el cuerpo, porque no hay descanso para el cerebro del corredor: no para de pensar en el recorrido, los tiempos, recordar el último maratón o estudiar el camino mentalmente que se desarrollará en éste próximo. En fin, los pensamientos son una gran parafernalia cognitiva repleta de estímulos. Se piensa en las pastas a las que se beatificarán en toda la semana, especialmente el viernes, sábado y hasta en el desayuno el domingo.
Toda esta semana está teñida de cierto ritualismo y cábalas, de magia, hasta de clarividencia. Una semana con cierta carga adrenalínica constante, con cierta tensión muscular que no permite un descanso del todo relajado, tensión que se acrecienta en la medida que se aproxima el día. Por tal razón se recomienda aprovechar el sueño dos días antes, es decir, si el maratón es el domingo, dormir bien el viernes, porque el sábado es un día de tensión que en apariencia diurnamente no aparecen síntomas, pero que se detonan en la noche en el intento de conciliar el sueño o el despertarse antes de que suene la alarma del despertador.

Solo, da vueltas en su cama, hasta que suena el despertador. Dos horas antes de la prueba, comienza a desenvolverse el ritual del corredor de fondo. Sabe que el auxilio de la vaselina sólida es milagroso y que hay tres lugares claves. Colocarla en las tetillas y pezones hace que el roce de la camiseta no lastime su cuerpo. A veces en cambio de vaselina, una curita o una cinta de cirugía sienta muy bien, aunque se corre el riesgo de se despegue con el sudor.
Todo lo que parece banal o nimio, a lo largo de los 42 es torturante.

El corredor unta generosamente su pecho y las entrepiernas, más si ha elegido no correr con calzas y el roce de la costura del pantalón corto termina lacerando el interior de las piernas. Se sienta, estira sus piernas y masajea sus pies (sus preciados pies), distribuye vaselina entre sus dedos, en la planta y talón. Masajea un poco más el arco: los relaja. Coloca un par de medias nuevas de algodón suave, porque sabe que el algodón se endurece un poco con los lavados y termina raspando, aunque la protección de la sabia vaselina contrarresta ese efecto.


Y llega el momento de colocar los adminículos principales del corredor: sus zapatillas. Por supuesto que no son las nuevas: siempre se recomienda que ningún estreno se realice el día de la carrera, con tal de evitar durezas, incomodidades, roces imprevistos. Bien lavadas, las zapatillas usadas llevan las señales del corredor. La forma de su pie, el apoyo del talón, el arco de su pie.
El corredor se pone de pie, acomoda su calzado, estira sus piernas. La tensión adrenalínica está al servicio de una alerta hipervigilante. Los músculos se hallan en una tensión y semitensión que bulle firme en el interior del corredor. Es la misma, que encuentra una vía de descarga en el estómago e intestino y favorece la micción. Una y dos, hasta tres veces, el corredor se sentará en el trono de su baño para evacuar y alivianar su cuerpo en la próxima dura tarea que le espera.

Su casa está en silencio. Es muy temprano y no ha querido levantar a nadie con ruidos de preparativos. Los adolescentes todavía no han llegado, el más chico duerme en su cuarto. Todo es un clima de calor de domingo, de amanecer de domingo.

Se sienta pleno en la cocina y desayuna un plato de pastas que calentó en el microondas. Se hidrata bien, como en los días anteriores, tal lo atestiguan las botellas de Gatorade que se acumularon en el depósito de la cocina. Come algunas frutas. Toma un cafecito cargado: una cuota discreta de cafeína pone a tono al corredor. Está nervioso. Se programa mentalmente con imágenes positivas.

Se coloca el reloj controlando que funciona bien, a pesar de que lo usa todos los días, hoy es diferente: debe revisar que no falle. Se llena de preguntas, muchas que ya se hizo. Se cuestiona si entrenó bien, aunque su hiperexigencia lo lleva a pensar que siempre le faltó un poco más. No todas las semanas totalizó, más o menos 80 km. De fondo: No sabe si las pasadas de 1000 darán los resultados esperados.
Se carga una mochila al hombro con ropa limpia, una riñonera que no usará, puesto que el último maratón le raspó la cintura y prefiere no arriesgarse, y va hacia la puerta del edificio a la espera que los compañeros del club lo pasen a buscar. Hace fresco, se dice “qué buen día para correr”, a pesar de que si hiciese 40 grados de calor o lloviese torrencialmente se repetiría lo mismo o intentaría de ver el aspecto positivo. A esta hora, entre las nubes, se filtran los primeros rayos.

“La soledad del corredor de fondo”, si bien los fondistas están acompañados por las muestras de afecto de amigos y familia y de desconocidos a lo largo del trayecto, él se encuentra concentrado, con la única compañía de su sí mismo. Y se encuentra solo desde la largada. Concentrado, atento, aunque pueda estar con su grupo de entrenamiento, intenta no perder cada momento de emoción que le depara la largada. Sabe que cuando se da la señal de comienzo y el reloj electrónico inicia el conteo, los primeros pasos se efectúan de manera lenta dada la gran cantidad de participantes del maratón. Pasos que se incrementan en velocidad y se transforman en trote y del trote a correr en la medida que los metros avanzan.

El maratonista concentrado, escucha los rumores de su cuerpo, los latidos del corazón, estará alerta a sus tensiones, a los dolores musculares, a su emoción, a cada uno de los recuerdos que su mente alterna a los largo de su trayecto: palabras de los cónyuges, la figura de los hijos que se transforma en estimulante, los muertos queridos. Estará atento a relajar el paso, cambiar mecánicas de movimiento, relajar braceo.

Se emociona cuando pasa y alienta a un corredor ciego o en silla de ruedas, estimula a quien ha parado su corrida con visibles signos de cansancio (las manos que se agarran de la cintura), a veces saluda a alguien que lo alienta en el recorrido, otras estará súper concentrado. Se prende en un grupo que lleva su ritmo y así le “tiran” unos kilómetros marcándole el paso. Intenta caminar unos pasos cuando para en un puesto de hidratación y bebe tanto agua como alguna bebida isotónica, ha aprendido que debe caminar porque las veces que intento correr y tomar al mismo tiempo, terminó empapándose y el agua -más allá de la transpiración-, pesa y molesta en el transcurso. Pero, sin embargo, hasta hace 20 años atrás era contraindicado hidratarse mientras que se corría tanto en carrera como en entrenamiento. 

Lo cierto que el corredor de fondo se encuentra solo. Solo con su alma, con  su cuerpo, su estrategia y su emoción. Para los amateur, los primeros diez brindan la esperanza de hacer una buena carrera, hacen a la ilusión de bajar los tiempos, siempre y cuando el paso se regule y reste el suficiente aire para los próximos 20. Una meta importante es llegar a la media maratón, aunque para la compleja mente humana este punto es una bisagra para ver el vaso medio lleno o medio vacío. O se dice, ¡Vamos que ya recorrimos la mitad! O se dice: ¡Nos falta la mitad de la carrera!. También es una denuncia de la forma de actuar del maratonista en su vida, o se tiene una predisposición negativa o positiva.

Si no llueve es fantástico. La lluvia si bien refresca, moja indefectible la ropa del corredor, principalmente sus zapatillas y medias. A lo largo del trayecto además que las zapatillas están pesadas, el algodón de las medias mojadas termina acabando con los restos de vaselina sólida con la que cuidadosamente el corredor abrazó sus pies y las ampollas empiezan a aparecer y a lastimar la más importante herramienta del corredor. A lo largo de la carrera cambiará mecánica de movimiento, se agarrotará un poco más, deberá parar a alongar, hasta que sus pies, por el dolor, se anestesien por haber sobrepasado la intensidad del registro doloroso. Para que el agua no inunde el calzado del corredor hay que mojarse discretamente en la cabeza, más si el sol pega duro, con las esponjas que se reparten en los puestos de hidratación.

También el calor y la humedad son enemigos acérrimos del corredor de fondo. El pavimento de las calles en conjunción con el sol, hacen que la hidratación no alcance y se minen en demasía las sales minerales indispensables para que los músculos funcionen de manera estable, es decir, resistan el esfuerzo. Lo que sucede, es que si el fondista se  siente bien muscularmente, su mente alienta positivamente su carrera. En cambio si sus músculos están minados, ni siquiera se puede pensar con claridad. Se ingresa en un sobre esfuerzo peligroso que impide pensar siquiera una estrategia.
Pero el gran fantasma del derrotero del corredor maratonista es el Km. 30. Algo sucede en la mente del corredor. Algo que todavía no se sabe bien qué es, pero lo cierto que en mayor o en menor medida aparecen compilados todos los pensamientos negativos: “¡Quien me mandó a hacer esto!”, “¡Si dejo y empiezo a caminar, estoy podrido!”, “¡Podrías estar desayunando tranquilo con mi familia!” y toda una sátira de aberrantes pensamientos que afectan el lograr disfrutar la carrera al menos de manera momentánea. Pero el organismo es sabio, a esa altura del periplo las bondades de las endorfinas -un neuropéptido que bien puede ser definido como una autodroga del bienestar- equilibran los pensamientos catastróficos y hacen ganar terreno al placer.

Para los corredores amateurs, esos últimos 10 Km. resultan entre tortuosos pensamientos, dolores musculares, cansancio general, ansiedad por culminar. La mente no para de pensar. Pero no con esto estoy describiendo este tramo del maratón como un  ejercicio que hace honor al mazoquismo. Nada de eso. Esos síntomas pueden pasar en diferentes intensidades como mostrarse ausentes. A veces se agravan por el panorama del contexto. Algunos corredores que caminan, otros que se detienen a alongar, rostros con visibles signos de cansancio, otros que han regulado más el paso y superan al maratonista molestando a su estima. Este es un período donde puede perderse la concentración y se observa el entorno. Más aún, se está más dependiente del afuera que del adentro: se presta más atención al corredor que nos supera que al que superamos.

Lo cierto y en síntesis, es que en esta dimensión de la travesía se aúnan una serie de factores, muchos de ellos muestran contradicciones: cognitivos (pensamientos negativos espontáneos que se confrontan con los pensamientos positivos), orgánicos (déficit de sales minerales, dolores musculares, calambres por sobre esfuerzo, lastimaduras y llagas o ampollas por roce, que se confrontan con la tendencia del cuerpo a estabilizar estas disfunciones), emocionales y químicos (ansiedad por terminar, broncas por las afecciones corporales, en confrontación con la sensación de bienestar que provocan la cuota de endorfinas en sangre y a nivel de sistema nervioso). Aunque, es de entender que todos estos factores no están disociados sino que se hallan en total sinergia y se influyen unos a otros. Pensemos como ejemplo, solamente un simple pensamiento positivo puede generar una dosis de endorfinas y esta dosis generar el ánimo para socavar un dolor muscular.

En ese Km. 30 se reparten geles de hidratación, una especie de melaza que nos recuerda al jarabe para la tos de nuestra infancia, y éstos tienen su riesgo. Alrededor de esta instancia de carrera, las reservas de carbohidratos disminuyen y la ingesta de un sobre de gel implica inyectar al organismo una cuota de índice glucémico elevado. Nuestro cuerpo, entonces, detecta un alza súbita de la glucosa sanguínea e inmediatamente segrega insulina para contrarrestar los niveles de glucosa, lo que genera el efecto contrario al deseado.
En esos momentos hace falta motivación. Si, mucha motivación. El maratonista se estimula, se dice cosas, se vitorea internamente como si fuese el primero que va a cruzar la meta. A veces se deja impactar por los apoyos de la gente que presencian el maratón. Es una continua coreografía que va del mundo interno al exterior: voces internas y externas estimulan y motivan al corredor, mas en el momento de su decaimiento.

Más allá de estas explicaciones técnicas, el maratonista posee un gran espíritu de lucha y hace del sacrificio una forma de entrega, un ícono de su trabajo en pos de arribar a la meta. Y todo esto se disfruta. Ser maratonista es un ejercicio de la voluntad, es la puesta en marcha de la tenacidad en función de lograr el objetivo. Esa proximidad al objetivo se observa cuando ya no se cuentan los kilómetros recorridos sino se comienzan a contar los faltantes; cuando los kilómetros que faltan tienen una cifra. En los últimos 5 Km. cuando allí por el 37 se pergeña un tiempo de descuento: no solo faltan pocos kilómetros sino faltan poco tiempo para la llegada.
Internamente no es que los dolores desaparecen, se está más cerca de la conclusión, entonces el foco del dolor se corre a la posibilidad de terminar. Así los kilómetros pasan. Cuando es el Km. 40 el que aparece frente a los ojos del corredor amateur, ya prácticamente siente que llegó. Esos últimos 2.195 mts. se ruedan. Las imágenes anticipatorias de la llegada hacen que las endorfinas funcionen a pleno y, de paso, socavan los últimos dolores que acucian. Se está más en la llegada que en la carrera. El foco es la última recta. La final: cuando el cartel indicador de los kilómetros anuncia el 41, ese es el último kilómetro de la victoria. En los últimos kilómetros ya no importa la marca, lo más importante es llegar, el heroísmo está en llegar.

El corredor piensa que en la llegada estará su familia, su esposa, sus hijos, sus padres, también algún amigo, cuando no, algunos de sus amigos que corren como él pero no se atrevieron al maratón, lo acompañaron un tramo, los últimos 10 o 15 Km. Siente un escalofrío cuando divisa que hay más gente alentando: es el indicio del prolegómeno de la llegada. Escucha, los “¡Bravo!”, “¡Vamos, faltan 300 mts.!”, “¡Bien, bien, fuerza que ya se termina!”, los aplausos, los gritos.

Entra en la recta final, ve de lejos el cartel de la llegada. Levanta el paso, yergue su cuerpo. Busca entre la gente, el rostro de su hijo, de su mujer, de su padre: Busca, hasta que los sorprende el aliento de ellos. Se emociona, a veces hasta las lágrimas. Ya no importa ni el puesto ni la marca. Se siente que ha alcanzado la victoria porque ha llegado. Le faltan tan solo unos metros y cruza la meta levantando sus brazos y mirando el cielo.

La vida tiene sensaciones maravillosas, pero ese momento, el de la llegada del corredor del maratón, es una de las emociones que merecen ser vividas con la máxima intensidad. Aún días más tarde, el maratonista continuará recordando y reviviendo cada tramo de la carrera. Continuará vibrando en su imaginación toda la experiencia en imágenes y sentimientos, hasta que programe su próxima carrera. Ahí va, él con su soledad, hacia el próximo desafío. 

07 julio, 2009

Adelgazar sin Pasar Hambre

Corrés todos los días, comés poco, hace siglos que probás una papa frita, pero aún así no conseguís quitarte la pancita o ese culo desbordado. La genética está en tu contra, pero no tires la toalla, adelgazar es posible si cambiás de mentalidad. Pensá que en cualquier otra época anterior a esta, hubieras sido afortunad@ por tener depósitos de grasa para no pasar hambre, pero en esta los kilos son una carga y un problema de salud.

La Solución
Más músculos y menos ensaladas
Es importante que te olvides de la palabra dieta, ahora pensá en comer sano, comer bien y no pasar hambre. Para conseguirlo necesitás cambiar tu metabolismo, lo primero es ganar masa muscular para quemar más calorías por kilo de peso, olvidate de hacer carrera continua todos los días, necesitás 3 días de variar el entrenamiento físico, si sólo te gusta correr debés hacer intervalos, series, abdominales, estiramientos, etc., Lo mejor es que cambies un poco, prueba en el gimnasio con circuito de musculación, aerobic, natación, pilates, etc., da lo mismo mientras ganes masa muscular y hagas sufrir al músculo que ya se ha acostumbrado a correr.
Además debés comer de 5 a 7 comidas diarias, con un buen desayuno con cereales, yogur descremado, fruta natural, o un pan con jamón crudo o cocido y fruta. Tratá no pasar más de 3 horas sin comer, lleva fruta al trabajo, yogures o pan integral con queso por salut para las colaciones y no te olvides de que la comida y la cena son tipo “verdura y plancha” variando cada día los platos.
Si seguís pasando hambre, aumentá la ingesta de alimentos ricos en fibra y bajos en calorías como las frutas con piel, las verduras de hoja verde, los cereales integrales. Al cambiar tus hábitos, conseguirás adelgazar esos kilos que te sobran, pero sin obsesionarte, hay un peso sano y bajar más de la cuenta es lo que te hará enfermar.

02 julio, 2009

Correr para los diabeticos tipo 2

Extraído de www.runners.com

Si sos un corredor diabético de tipo 2, estás en el buen camino, según un estudio realizado recientemente, el hacer deporte de forma moderada, provoca una gran mejora en la salud de estas personas

diabetes

La actividad física ejerce un efecto favorable sobre los factores de riesgo, ya que reduce la hipertensión, la hiperlipemia y la obesidad y ayuda a controlar los niveles de glucosa.

Por eso el ejercicio debería ser un componente de los consejos de prevención que reciba cada paciente con diabetes tipo 2.

En este sentido, el documento señala que lo más adecuado es que el  paciente cuente con el apoyo de un profesional sanitario, encargado de ajustar los niveles de intensidad y de proporcionar apoyo y motivación al paciente.

Sin embargo, en líneas generales, apuntan que la gran mayoría de enfermos podrían beneficiarse de un mínimo de 150 minutos de ejercicio moderado a la semana. Esta pauta puede sustituirse por 90 minutos de actividad cardiorrespiratoria intensa, aunque lo ideal sería complementar o combinar ambos ejercicios.

Los pacientes deben entrenar al menos tres días no consecutivos cada semana para maximizar los beneficios, cada sesión debe prolongarse durante más de 10 minutos. Además, deberían añadirse a las sesiones ejercicios de resistencia.

Los pacientes que tengan complicaciones asociadas a su trastorno, como enfermedad arterial periférica, u otro tipo de contraindicaciones, podrían beneficiarse de una tabla de ejercicios menos intensa, para lo que deberían pedir un consejo individualizado a su médico.

En cualquier caso, los autores de estas recomendaciones recuerdan que los individuos sedentarios deben comenzar cualquier programa de ejercicio en un nivel bajo para, gradualmente, ir incrementando la intensidad de la actividad.

24 junio, 2009

Dormir más para correr mejor

Unos hábitos de sueño correctos son esenciales para lograr un rendimiento deportivo óptimo

Los deportistas acumulan a menudo una deuda de sueño por no dormir el tiempo necesario. Si bien muchos atletas y entrenadores dan importancia al acondicionamiento físico y a la nutrición como factores esenciales para conseguir un rendimiento óptimo, seguir unos hábitos de sueño adecuados es determinante, según un grupo de investigadores de la Universidad de Stanford.

Por NÚRIA LLAVINA RUBIO

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Imagen: Betsy Fletcher -

Durante el sueño el organismo descansa y se recupera, y se facilita la asimilación de los conceptos del entrenamiento deportivo. Tanto es así que muchos entrenadores ya cuidan que sus deportistas dediquen el tiempo necesario al descanso nocturno. Según investigadores de la Universidad de Stanford (EE.UU.), la calidad del sueño, que antes era visto como un factor más para mejorar el rendimiento, ahora se convierte en esencial si lo que se pretende es conseguir un rendimiento óptimo.

Los expertos apuntan que los atletas que duermen más horas y reducen el sueño acumulado muestran una mejora importante en distintos ejercicios realizados durante la práctica regular de deporte. El trabajo se ha presentado recientemente en el XXIII encuentro anual de las Sociedades Profesionales del Sueño (APSS, en sus siglas en inglés), y se ha publicado en la revista "Sleep".

Mejor rendimiento

Las conclusiones del estudio muestran una asociación entre los atletas que duermen más horas y un mejor rendimiento en las pruebas de carrera rápida o "sprint" y los golpes válidos en el tenis. La investigación se ha centrado en mujeres tenistas entre 18 y 21 años, de las que en un primer momento se registró los resultados de su rendimiento deportivo con sus hábitos de sueño habituales. Después, las tenistas aumentaron a 10 horas diarias de sueño nocturno, durante seis semanas. Además de un mejor rendimiento deportivo, se consiguió una mejora en el estado anímico y en la somnolencia diurna.

De acuerdo con la autora principal del estudio, Cheri Mah, de la Stanford Sleep Disorders Clinic y el Laboratorio de Investigación de la Universidad de Stanford, la mayoría de las tenistas participantes en el estudio se dieron cuenta por primera vez de la importancia de dormir y de su influencia durante las competiciones. Según Mah, los atletas de élite dedican tradicionalmente muchas horas a la práctica diaria y a los entrenamientos, y perciben el condicionamiento físico y el asesoramiento nutricional como las dos principales características que hay que tener en cuenta para mejorar su rendimiento.

Sin embargo, añade la investigadora, se dedica muy poca atención a los hábitos de sueño de los atletas. Aunque es cierto que la mayoría de deportistas y entrenadores creen que el sueño es un factor importante en el deporte, en realidad aún pocos son conscientes de que el rendimiento óptimo sólo se logra con unos correctos hábitos de sueño.

Dormir las horas necesarias

Una buena calidad de sueño fortalece el sistema inmunitario y aumenta la resistencia a las enfermedades que puedan mermar la capacidad deportiva

Los investigadores opinan que los resultados de este estudio son extrapolables a otros deportes. De hecho, los mismos expertos llevan años realizando investigaciones de este tipo, una en 2007 con jugadores de baloncesto (se midió la velocidad en carrera y la eficacia en los tiros libres), y otra en 2008 con nadadores (en los que se midió la velocidad en los movimientos). Los resultados de estos trabajos fueron muy similares a los de esta edición.

Mah remarca el carácter novedoso de este tipo de estudios; son muchos los trabajos que han mostrado los efectos negativos de no dormir bien, pero no los beneficios de dormir las horas necesarias. Entre sus recomendaciones se encuentra convertir el sueño en parte de las rutinas del entrenamiento, aumentar las horas de sueño semanas antes de una competición, dormir de 7 a 9 horas diarias para disminuir el débito de sueño, mantener un horario regular de sueño-vigilia y llevar a cabo cortas siestas durante el día (sobre todo si se sufre de somnolencia), entre otras.

Control del sueño

Durante el tiempo de sueño se dan en nuestro organismo multitud de procesos que ayudan al deportista a mejorar su rendimiento. Además de los beneficios descritos, una buena calidad de sueño fortalece el sistema inmunitario y aumenta la resistencia a las enfermedades que puedan mermar la capacidad deportiva, favorece una relajación total del aparato locomotor (músculos, articulaciones y espalda se liberan de tensiones acumuladas durante el día) y permite ahorrar energía para el día siguiente ya que disminuye el gasto energético.

La respiración también se hace más lenta y profunda, lo que beneficia la correcta oxigenación de todas las células y las prepara para el esfuerzo. Las células coronarias se benefician de la acción de la hormona del crecimiento y de la melatonina, esta segunda secretada por la glándula endocrina epífisis durante las primeras fases del sueño. Tiene múltiples funciones, entre las que destaca la regulación de las funciones endocrinas y de los ritmos biológicos (determina el ciclo sueño-vigilia).

Sus cantidades en el organismo humano son muy variables durante las 24 horas. Aumentan por la noche y disminuyen durante el día. Por este motivo, es habitual usar suplementos de melatonina sintética para una variedad de afecciones médicas, sobre todo para trastornos del sueño. También se usa por sus propiedades antioxidantes; un artículo publicado recientemente en la "Revista Andaluza de Medicina del Deporte" aseguraba que la melatonina tiene una capacidad antioxidante de importancia relevante para atletas y personas que practican ejercicio físico con asiduidad.

Aunque la práctica regular de de actividad física es uno de los hábitos más recomendados para combatir los procesos oxidativos (ligados sobre todo al proceso de envejecimiento), el ejercicio supone una mayor utilización metabólica del oxígeno, que promueve respuestas prooxidantes. En este sentido, la melatonina parece presentar un papel protector frente a potenciales riesgos oxidativos ligados al ejercicio intenso. Los investigadores remarcan, por tanto, el atractivo de esta hormona para su utilización en el deporte.

Y VICEVERSA

Imagen: Christophe Libert

Dormir de manera adecuada debe ser esencial en un buen plan de entrenamiento. Y viceversa. El ejercicio debería formar parte de las rutinas diarias de todas aquellas personas que sufren de insomnio. El horario ideal para ejercitar debería oscilar entre las 5 y las 7 de la tarde, antes de la cena. A parte del cansancio físico y de la necesidad de hacer descansar el cuerpo, el ejercicio ayuda a regular la temperatura del cuerpo y las hormonas del estrés.

Los ritmos circadianos que regulan los ciclos de sueño-vigilia son sensibles al calor. Cuando hacemos ejercicio nuestra temperatura corporal aumenta. En cambio, cuando dormimos ésta desciende. Cuando se aumenta la temperatura corporal antes de cenar, el cuerpo experimenta un descenso brusco en el momento de ir a la cama. Este cambio drástico favorece el sueño, que se concilia más fácilmente y de manera más rápida, y se mantiene durante más horas.

El insomnio viene dado en ocasiones por situaciones de estrés. En estos casos, hormonas como el cortisol se encuentran en cantidades excesivas. Si bien el ejercicio aumenta de forma puntual la cantidad de estas hormonas, tras varias horas decaen, incluso por debajo de las cantidades previas a practicar deporte.

17 junio, 2009

Modificando la dieta, en 5 semanas es posible bajar el colesterol

Este factor, que es el principal entre los que incrementan el riesgo de eventos cardiovasculares, puede combatirse -en los casos leves y moderados- incorporando frutas y verduras que disminuyen el riesgo. También es recomendable tomar una copa de vino por día

(www.neomundo.com.ar)

"Incorporando frutas y verduras, que disminuyen 13 % el riesgo de eventos cardíacos y cerebrales; realizando 150 minutos de caminata por semana; evitando el tabaco y tomando una copa de vino por día es posible realizar modificaciones sustanciales en la dieta y el estilo de vida que contribuyen a bajar -en un plazo de 5 semanas y en los casos moderados o leves- el colesterol y además ayudan a mantener controlada la presión arterial", asegura el doctor Ricardo Iglesias, presidente de la Sociedad Argentina de Cardiología (SAC).

Lo hizo durante la reciente presentación de la "Campaña de Concientización sobre los Factores de Riesgo Cardiovascular" que impulsada por la SAC y apoyada por los profesionales de la Fundación Cardiológica Argentina (FCA).

UN POCO DE HISTORIA

"Esta prevención es fundamental porque, por ejemplo, hace 250 años la aterosclerosis no existía, debido a que el hombre trabajaba, caminaba para buscar su alimento y realizaba un gasto energético enorme.

Actualmente, muy por el contrario, el sedentarismo impuesto por el horario laboral, las presiones económicas, la posibilidad de acceso inmediato a comida de mala calidad y el estrés con el que vivimos hace que debido al 'factor psicosocial', en un determinado momento, algunos marcadores que tal vez sean hereditarios, se disparen provocando un evento.

Igualmente, cada caso es especial y será el médico junto con el paciente el que decida el curso a seguir", refirió Iglesias.

TRES CAUSAS DE MUERTE

"Creemos que la comodidad, el miedo y la ignorancia son en realidad las tres principales causas de muerte cardiovascular. La gente no se da cuenta de que si sabe qué le está pasando y qué debería modificarse, con cosas simples puede cambiar su calidad de vida. De ahí la necesidad de llegar a todos con iniciativas claras como las carpas que hasta el momento han dado excelentes resultados pero además nos han permitido obtener datos epidemiológicos de mucha utilidad. Teniendo en cuenta eso y para no quedarnos sólo en los números, en esta oportunidad incorporamos también un cuestionario sobre hábitos", agregó el doctor Guillermo Fábregues, vicepresidente de la FCA.

Para prevenir enfermedades cardiovasculares, es recomendable evitar o restringir el consumo de grasas animales (contenidas fundamentalmente en las carnes rojas), dado que su contenido saturado, en general, incrementa los niveles de colesterol LDL o "malo".

Por eso, para combatirlo es preferible optar por carnes magras y lácteos descremados, dejando de lado los aceites hidrogenados que reducen el colesterol "bueno" o HDL, y las grasas trans. (Fuente: Pro-Salud News)

05 junio, 2009

El dopaje intelectual también existe

Publicado en www.e-ciencia.com 

Posted: 04 Jun 2009 07:37 AM PDT

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Doparte no solo en el deporte

Cuando uno piensa en la palabra doping, inmediatamente lo asocia con el deporte. Sin embargo, existen otras actividades distintas en la vida donde también es posible coger atajos. Así, en cualquier proceso selectivo donde efectos adversos como los nervios, cansancio, insomnio o falta de concentración puedan influir en el resultado final, existen principios activos para combatirlos. Pensemos por ejemplo en una oposición o en un examen, sin duda el poder disponer de una mejor concentración y de una mayor capacidad de memoria va a encaminarnos hacia unos mejores resultados. El problema radica en que entonces el organismo se fuerza más de lo recomendable. Esa es la esencia del problema, cuando la competición pone en riesgo la salud.

El dopaje entre los estudiantes u opositores ha evolucionado desde las anfetaminas (años 70 y 80) y sus derivados (años 90), como el principio activo del fármaco Katovit,  hasta los fármacos prescritos para personas con patologías como el alzheimer, hiperactividad y demencia senil o con problemas como el insomnio y trastorno del ritmo cardiaco (siglo XXI).  A este tipo de fármacos se les conoce como drogas inteligentes o nootrópicas. Muchas de ellas se pueden comprar en la farmacia con receta médica o a través de Internet.

  • Dexedrine® o Stild® (sulfato de dextroanfetamina): el organismo trabaja de manera superior. Aumenta la capacidad de memorizar y disminuye la sensación de fatiga. Se recetaba originalmente en pacientes con hiperactividad o narcolepsia.
  • Katovit® (clorhidrato de prolintano): sobreexcitación del cerebro que mejora de la capacidad de concentración y, por tanto, la capacidad de aprendizaje. Disminución de la necesidad de descanso. Retirado del mercado farmacéutico.
  • Ritalin® o Rubifen® (metilfenidato): Mejora la capacidad de concentración. Se receta para jóvenes con hiperactividad.
  • Sumial® (propanolol): regula el ritmo cardiaco. Templa los nervios y relaja. Se receta, entre otras finalidades, para paliar los síntomas de ansiedad.
  • Provigil® o Modiodal® (modafinilo): mejora el estado de alerta en personas con trastornos del sueño. Se receta para personas que padecen somnolencia diurna asociada con narcolepsia o con hipersomnia primaria.
  • Ampaquinas: La mayoría de estas moléculas están en fase de investigación en enfermedades como la demencia senil o el alzheimer.  En individuos sanos aumentan la capacidad intelectual.

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Todas ellas presentan efectos secundarios. En muchas de ellas se tienen dudas sobre su efecto real o el posible efecto placebo que ejercen. Además, por lo general, producen tolerancia en el organismo, necesitando aumentar la dosis para tener el mismo efecto, al igual que la cafeína.

Definitivamente, parece desaconsejable su uso como dopaje intelectual. Pero ¿y si te jugases el futuro en un examen u oposición frente a gente que puede tomar atajos? ¿Sería entonces desaconsejable o merecería la pena entonces el riesgo? Obviamente, el riesgo merece la pena si el resultado es más importante que las posibles secuelas. Por tanto, siempre habrá gente a la que le compense este tipo de doping.

Bibliografía recomendada:

  1. M. D. Ward Dean, Jonh Morgenthaler, “Smart Drugs and Nutients” 1991, smart publications, Petaluma, California.
  2. M. D. Ward Dean, Jonh Morgenthaler, Steven Williaw Fowkes, “Smart Drugs: the next generation” 1993, smart publications, Petaluma, California.
  3. Juan Carlos Ruiz Franco, “Drogas inteligentes. Plantas, nutrientes y fármacos para potenciar el intelecto” 2005, editorial Paidotribo S. L., España.
  4. Barbara Sahakian, Sharon Morein-Zamir, Nature 2007, 450, 1157-1159.
  5. Brendan Maher, Nature 2008, 452, 674-675.
  6. Henry Greely, Barbara Sahakian, John Harris, Ronald C. Kessler, Michael Gazzaniga, Philip Campbell, Martha J. Farah, Nature 2008, 456, 702-705.

01 junio, 2009

¿Cuánta actividad física es necesaria para prevenir el aumento indeseable de peso?

229180 La recomendación actual de 30´diarios de actividad física ayuda a prevenir enfermedades crónicas.

Dres. Saris WH, Blair SN, van Baak MA, Eaton SB
Nutrition and Toxicology Research Institute, University of Maastricht, Department of Human Biology, The Netherlands

Obes Rev. 2003 May;4(2):101-14.

La disminución de la actividad física  (AF) contribuye a la epidemia de Obesidad (O). Promover la AF es un elemento clave en las políticas de salud pública para prevenir el sobrepeso (S).
¿Cuánta AF hace falta para prevenir el aumento indeseable de peso? En 1995 el CDC recomendó acumular 30 minutos diarios o más de AF moderada. Recientemente, un grupo mundial de expertos reunidos en Bangkok, recomendó 60´diarios de AF moderada a vigorosa para prevenir el aumento de peso.

Desde un punto de vista evolutivo, se sabe que el genoma humano varió poco en los últimos 50.000 años. Se estima que nuestros ancestros gastaban 1000 calorías diarias en AF y consumían 3000. La eficiencia calórica para subsistir era 3:1. El hombre contemporáneo gasta 300 calorías diarias por AF y la ingesta es de 2100 calorías promedio, lo que da una relación 7:1. Se propone volver a restablecer la relación 3:1 para redireccionar la composición corporal como era en la antigüedad. Un hombre que consume 2100 cal debería gastar 700 cal en AF, es decir, debe agregar una hora de gimnasia diaria.
Para medir el gasto calórico se usan los equivalentes metabólicos (EM), la unidad 1, es lo que gasta una persona sentada y quieta. El ejercicio moderado corresponde a GE de 2,8 a 4,3 EM. Se necesita un gasto de 2000 calorías semanales para prevenir la recuperación de peso.
El gasto energético (GE) durante la AF en obesos es mayor debido a que tienen más masa magra, requieren más esfuerzo para moverse y tienen un cociente respiratorio mayor. Se creía que la oxidación de grasas era mayor en AF de baja intensidad. Sin embargo, la pérdida de grasa se relaciona con las calorías gastadas en la AF. Los individuos que hacen AF vigorosa (9 EM) son más flacos que los que hacen AF de menor intensidad.
Históricamente, en los años 80, se alcanzó un punto crítico de sedentarismo asociado al mayor desarrollo tecnológico: computadora, video, mayor uso del auto.

Una pieza clave a la hora de indicar AF es preguntarse: ¿con qué objetivo? y ¿a quién?. Es distinto indicar AF para bajar de peso, para mantener el peso, o para prevenir enfermedades crónicas. Muchos estudios muestran que son necesarios, como mínimo, 60´diarios de AF moderada para mantener el peso corporal. Probablemente el nivel de AF necesario esté en 80 a 90´diarios.

Estudios hechos en niños mostraron que el GE medido es 25% menor que las recomendaciones dietéticas, y que esta disminución se debe a la poca AF. En edad prepuberal, las niñas gastan menos calorías, probablemente por el tipo de juego y las diferencias en la composición corporal.
En adultos niveles altos de AF se relacionan con menor IMC y menos grasa corporal total. Los varones gastan el doble de energía que las mujeres haciendo la misma actividad.
Un estudio con pacientes que perdieron mucho peso (30 kg) y pudieron mantener 15,6 kg por debajo del peso inicial a los 5 años, mostró que los varones gastaban más energía y elegían AF más intensa y competitiva que las mujeres. ¿Esto significa que las recomendaciones de AF deben ser distintas para hombres y mujeres? Los datos disponibles parecen indicar que hay que considerar diferencias de género al pensar en cuánta AF es necesaria para prevenir la recuperación de peso.
El consenso finaliza con 4 frases:
1) Piensa en el movimiento como una oportunidad más que un inconveniente
2) Mantener la actividad todos los días en las formas que cada uno pueda
3) Hacer 30´diarios de AF de intensidad moderada
4) Si es posible agregar ejercicio vigoroso extra

La recomendación de 30´de AF moderada todos los

días es importante para limitar los riesgos de muchas ç

enfermedades crónicas, incluída la enfermedad

cardiovascular y diabetes.

La prevención del aumento de peso en ex-obesos requiere 60 a 90´diarios de AF moderada o menos tiempo (45 a 60´) de AF intensa. Para los niños se recomienda aún más AF. Por lo tanto para reducir el sedentarismo es necesario generar cambios ambientales que promuevan la AF, como estructura y transporte urbano, escuelas y lugares de trabajo.

Nueva vía de comunicación entre el tejido adiposo y el páncreas

El trabajo, publicado en la revista Diabetes, ha sido desarrollado por investigadores de la UMH y del Ciberdem.

Diabetes doi:10.2337/db08-1787

Investigadores del Instituto de Bioingeniería de la Universidad Miguel Hernández (UMH) de Elche (Alicante) y del CIBER de Diabetes y Enfermedades Metabólicas (Ciberdem), liderados por el Prof. de la UMH Iván Quesada, han descubierto una nueva vía de comunicación entre el tejido adiposo y el páncreas endocrino a través de la leptina (Diabetes doi:10.2337/db08-1787).
Esta nueva vía apoya la hipótesis de que las grasas corporales pueden modular la concentración de glucosa en la sangre a través de su acción en el páncreas. Por tanto, fallos en esta ruta podrían tener gran implicación en la aparición de diabetes en individuos obesos.
En concreto, como indican los autores, “este estudio muestra que la hormona leptina liberada por el tejido graso es capaz de suprimir la secreción de la hormona glucagón de las células alfa del páncreas endocrino”. Las hormonas insulina y glucagón tienen un papel fundamental en la regulación de la concentración de glucosa en sangre. De hecho, la patología de la diabetes está asociada a alteraciones en la secreción de estas dos hormonas.
Así, el presente trabajo demuestra por primera vez en ratón y en humanos que la célula alfa “presenta receptores de leptina, cuya activación inhibe la actividad eléctrica, los procesos de señalización intracelular y la secreción de glucagón en estas células. De esta manera, se establece una nueva vía de diálogo entre el tejido adiposo y el páncreas endocrino”. Esta comunicación permitiría “una modulación de los niveles de glucosa en la sangre por parte de las grasas corporales a través de su acción sobre el glucagón”.

18 mayo, 2009

Si fumas no haces deporte

Artículo publicado en Consumer Eroski

Un estudio demuestra en adolescentes la relación entre el tabaco y la inactividad física.

Ocho de cada diez adolescentes españoles que practican deporte no fuman habitualmente, si bien más del 40% de los jóvenes de entre 13 y 18 años no practica ninguna actividad física. Estos son algunos de los datos de un estudio publicado en la revista Nutrición Hospitalaria y realizado por investigadores de la Universidad de Granada, Murcia, Zaragoza y Cantabria, el CSIC, y el Colegio Nuestra Señora de la Consolación de Granada.

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El trabajo, que ha analizado la relación entre tabaco y deporte en cerca de 3.000 adolescentes de las ciudades citadas, también encuentra diferencias significativas en función del sexo: los chicos son más deportistas (71,1%) que las chicas (46,7%).

Según los encuestados, entre las motivaciones que les lleva a fumar se encuentra el control del peso corporal, “calmar los nervios”, como una curiosidad o bien como “un deseo de sentirse mayor”. En definitiva, los responsables de la investigación resaltan la importancia de promocionar la actividad física no sólo por sus ventajas, sino como una manera más de combatir el tabaquismo.

Photo credit: creo que soy yo

02 mayo, 2009

Leche materna = menos obesidad infantil

Amamantar un bebé con leche materna reduce las probabilidades de que en su infancia sea obeso.

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El sobrepeso en niños se encuentra cada vez más extendido en los países desarrollados. Para reducir las probabilidades de padecer este problema, un estudio coordinado por Berthold Koletzko, presidente de la Early Nutrition Academy (ENA),  demuestra la conveniencia de que las madres alimenten a sus bebés con su propia leche.

La investigación, que señala la influencia de la dieta del lactante durante la fase posterior de la infancia, indica que los bebés alimentados con fórmulas maternizadas tienen más probabilidades de ser obesos que los amamantados.

Koletzko daba a conocer este estudio en el Simposio Internacional sobre Nutrición Temprana  celebrado en la Universidad de Granada. En esta reunión también se dieron a conocer los primeros resultados del Programa de Obesidad Infantil de la Unión Europea (UE), que insisten en la importancia de la lactancia materna. Asimismo, también se informó de un estudio, dentro del Plan Integral de Obesidad Infantil de Andalucía 2007-2012,  que señala que los niños andaluces, junto a los canarios, cántabros y murcianos, tienen las tasas más altas de obesidad infantil de España.

Artículo publicado en Consumer Eroski

17 abril, 2009

Gasto de calorías de algunas actividades

CORAZON

  • Andar en bicicleta, a unos 10 kilómetros por hora, consume alrededor de 240 calorías por hora.
  • Correr, a 15 kilómetros por hora, consume 1280 calorías por hora.
  • Caminar a 3,2 kilómetros por hora, alrededor de 240 calorías por hora.
  • Caminar a 4,8 kilómetros por hora, 320 calorías por hora
  • Caminar a 7,2 kilómetros por hora, 440 calorías por hora.

A moverse!!!

Saludos,

Prof. Enrique Bollana

13 abril, 2009

La Wii no puede sustituir al ejercicio real

Wii

Este tipo de juegos virtuales queman pocas calorías, por lo que no sirven como deporte real, aunque puede servir para animarse a ello

Videojuegos como Wii Sports o Dance Dance Revolution no son un sustituto para el ejercicio físico real, según Colleen Greene, una de las responsables del Sistema de Salud de la Universidad de Michigan (EEUU). En realidad, diversos estudios apuntan que el número de calorías reales que se queman durante una hora en este tipo de juegos virtuales oscilan entre las 60 y las 70, entre tres y cuatro veces menos que una actividad física real.

No obstante, Green subraya que se trata de un buen comienzo para que los niños vean lo divertido que es hacer deporte, lo que puede contribuir a que se animen finalmente a ello. En este sentido, la obesidad infantil es un problema creciente en todo el mundo. Por ejemplo, esta experta recuerda que en Estados Unidos el porcentaje de jóvenes con sobrepeso es más del triple que en 1980.

Nota: Alex Fernández Muerza

Foto: photo credit: fer3d

24 marzo, 2009

La actividad física reduce el riesgo de sufrir enfermedades mentales

La actividad física reduce un 25% el riesgo de sufrir enfermedades mentales frecuentes, según un estudio de la Universidad de Navarra

- La investigación, realizada en 10.381 graduados universitarios españoles, revela que las mujeres fumadoras y casadas son quienes realizan menos ejercicio

Las personas que realizan más ejercicio físico en el tiempo libre tienen menor riesgo de sufrir enfermedades psiquiátricas frecuentes, tales como la depresión, ansiedad, estrés o trastorno bipolar. Así lo revela un estudio realizado en 10.381 graduados universitarios españoles por la Universidad de Navarra, la Harvard School of Public Health y las universidades de Las Palmas de Gran Canaria, Zaragoza y la Pública de Navarra.

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Maira Bes  Rastrollo, Miguel Ángel Martínez González y José Javier Varo Cenarruzabeitia, Universidad de Navarra

Según Miguel Ángel Martínez González, profesor del Departamento de Medicina Preventiva del campus pamplonés y director del trabajo, “en la investigación, quienes acumulaban el equivalente de al menos 2 horas y media a la semana de actividades en el tiempo de ocio como correr o jugar a fútbol o tenis presentaban un 25% menos de riesgo de desarrollar alguno de esos trastornos”.
El artículo señala, asimismo, que los sujetos con niveles más altos de sedentarismo -más de 42 horas a la semana frente a la televisión y/o el ordenador- incrementan en un 31% la probabilidad de padecer estos problemas, en comparación con los individuos más activos. Asimismo, durante el seguimiento se observó que las mayores tasas de sedentarismo se daban entre las mujeres casadas y fumadoras.

Prevención y alivio de síntomas

“Un estilo de vida más activo y menos sedentario contribuye a aliviar los síntomas de las perturbaciones anímicas”, apunta el profesor de la Facultad de Medicina. “De acuerdo con ensayos clínicos -indica-, una vez que se logra el suficiente nivel de actividad, las tasas de remisión pueden compararse a otros tratamientos contra la depresión como la medicación o la terapia cognitiva del comportamiento”.

En ese sentido, Miguel Ángel Martínez añade que “la cantidad de ejercicio, más que la frecuencia, parece ser un determinante más fuerte del efecto terapéutico en los problemas mentales. Recientemente, se halló una asociación inversa entre inactividad y salud mental: incrementos relativos en la buena forma se vinculaban con una sintomatología depresiva más baja y un mejor bienestar emocional”.

23 marzo, 2009

Claves para elegir el ejercicio más adecuado para cada persona

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Las recomendaciones surgen de un encuentro de expertos de varias especialidades.

Por Sebastián A. Ríos (La Nación)
Media hora de actividad física al día, si se quiere, dividida en dos tandas de 15 minutos o tres de 10, pero no menos. Eso fue lo que, en 1995, recomendaron la Asociación Americana del Corazón y el Colegio Americano de Medicina del Deporte, de los Estados Unidos, como actividad física diaria mínima para mantenerse a salvo de los males asociados al sedentarismo.
El año pasado se publicó una actualización de esas recomendaciones, en las que se agregaba que la actividad física debe ser de una intensidad al menos moderada, junto con la propuesta de realizar al menos dos veces a la semana ejercicios que aumenten o mantengan el tono muscular, dijo el doctor Jorge Franchella, director del Curso de Especialista de Medicina del Deporte de la Universidad de Buenos Aires (UBA).
En un mundo donde enfermedades como la obesidad, la diabetes o la hipertensión alcanzan dimensiones epidémicas, la actividad física debería ser prescripta del mismo modo en que se prescribe el uso de un medicamento. Nadie debería irse de la consulta con el médico de familia sin que éste le pregunte qué actividad física realiza y sin que le dé una recomendación sobre cuál debería realizar, dijo Franchella. El problema es que los médicos no contamos con la preparación para prescribir actividad física.
Es por eso que, días atrás, el curso de posgrado de medicina del deporte que dirige Franchella organizó la Jornada Internacional Actividad Física y Factores de Riesgo, en la que expertos en obesidad, diabetes, hipertensión, colesterol elevado y enfermedad vascular periférica discutieron qué tipo de actividad física recomendar o desaconsejar a cada persona en función de su perfil de salud.
?Es necesario que el médico clínico o de familia sepa cuál es el tipo de actividad física que debe recomendar a cada persona, con qué intensidad, con qué frecuencia y por cuánto tiempo.?
Efectos positivos
Obesidad, diabetes, hipertensión, colesterol elevado y enfermedad vascular periférica son las afecciones sobre las que se discutió en la jornada sobre actividad física. Lo que tienen en común las cinco es que, en quienes las padecen, la actividad física es capaz de revertir en parte sus efectos negativos cuando se la adiciona al tratamiento médico, comentó Franchella.
En la obesidad, por ejemplo, la actividad física es clave para lograr un descenso de peso. Pero el exceso de peso obliga a que cuando el médico le prescribe actividad física a un paciente obeso evite actividades que impliquen grandes esfuerzos o saltos, ya que éstos pueden dañar las articulaciones.
La natación o los ejercicios aeróbicos acuáticos son dos buenos ejemplos de actividades que no sobrecargan las articulaciones.
En el caso de las personas con diabetes, la actividad física mejora el uso del azúcar por parte de las células del organismo, lo que reduce su dañina presencia en el torrente sanguíneo. Los diabéticos deben evitar cualquier actividad que pueda provocar el roce de la piel con las medias o las zapatillas, ya que la diabetes implica una dificultad en la curación de las lesiones en los pies, advirtió Franchella.
Las personas con diabetes deben saber también que si en el momento de iniciar una actividad física los niveles de azúcar en sangre están por debajo de 100 mg/dl no es conveniente realizarla, lo mismo que si esos niveles están por arriba de 400 mg/dl. Entre 200 y 300 mg/dl, la actividad física debe realizarse bajo supervisión médica.
Quienes presentan alteraciones del colesterol (o dislipemias), comentó Franchella, no deben esperar efectos benéficos inmediatos a partir de la práctica deportiva. Las mejorías se observan a los 2 o 3 meses de iniciada la actividad física, en especial en los pacientes con triglicéridos elevados. En ellos es más importante la duración del ejercicio que su intensidad.
En los hipertensos, los efectos positivos de la actividad física ?un descenso de la presión arterial? se pueden observar durante las 10 a 12 horas posteriores a su realización. ?Sin embargo, deben evitar todo esfuerzo como el que implica levantar pesos o cargas, ya que pueden elevar la presión arterial.?
Por último, entre quienes padecen enfermedad vascular periférica, que se caracteriza por una disminución en el flujo sanguíneo de las piernas, la planificación de las caminatas es fundamental. Es importante determinar cuál es la distancia en la cual aparece el dolor en las piernas, para no caminar más del 70% de esa distancia en cada caminata, señaló Franchella.
Así, si una persona comienza a sentir dolor en las piernas después de caminar diez cuadras, no debería caminar más de siete cuadras en cada caminata. La sucesión de esas caminatas, que deberían ser diarias, permitirá prolongar la distancia a la que aparece el dolor.
En busca de la perfección
"Cuando un paciente me pregunta cuál es el ejercicio perfecto, yo le digo: «Usted no es el paciente perfecto, de modo que no necesita el ejercicio perfecto. En todo caso, para usted el ejercicio perfecto es aquel que vaya a hacer»", dijo a LA NACION el doctor Paul Thompson, ex presidente del Colegio Americano de Medicina del Deporte, de los Estados Unidos.
Para Thompson, que visitó la Argentina para participar de la Jornada Internacional Actividad Física y Factores de Riesgo, es mejor preo-cuparse menos por cuál es el ejercicio perfecto, y hacer algo.
Just Do It (sólo hazlo) es el lema que tomó prestado de Nike para resumir su mensaje. Todos los días hay oportunidades para ejercitarse: yo, por ejemplo, dejo el auto estacionado a unas cuantas cuadras del hospital donde trabajo, y camino.
De igual manera, para muchos, el ejercicio perfecto quizá sea sacar a pasear al perro ilustró Thompson. Si tiene un perro, sáquelo usted mismo a pasear, y no contrate a esos paseadores de perros que veo tanto aquí en Buenos Aires.

20 marzo, 2009

¿No te gusta correr? Caminá 100 pasos por minuto durante media hora todos los días…

“Hay que dar 100 pasos por minuto”

¿Quiere hacer ejercicio moderado? Camine 100 pasos por minuto durante media hora todos los días, dicen expertos.

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Los expertos nos recomiendan que hay que llevar a cabo media hora de ejercicio moderado al dia. Y ahora acaban de descubrir qué es lo que tenemos que hacer para alcanzar ese ejercicio moderado.

Hay que dar 100 pasos por minuto durante media hora al día, afirma una nueva investigación llevada a cabo en Estados Unidos.

Los investigadores de la Universidad Estatal de San Diego  encontraron esa cifra después de medir la demanda de oxigeno del organismo de unas 100 personas trotando en una banda de ejercicio.

"Ahora sabemos lo que es el ejercicio moderado" afirma el profesor Simon Marshall, quien dirigió el estudio.

Y agrega que la gente no debe sólo usar pedómetros para medir sus pasos porque éstos no tienen información sobre la intensidad del ejercicio.

Junto con el pedómetro hay que usar un reloj para medir cuántos pasos se están tomando por minuto, afirma el estudio publicado en American Journal of Preventive Medicine (Revista Estadounidense de Medicina Preventina).

Confusión

Las recomendaciones al público en muchos países, incluidos Estados Unidos y el Reino Unido, instan a la gente a realizar media hora de ejercicio moderado durante cinco días cada semana.

Pero a menudo hay mucha confusión sobre lo que realmente constituye el ejercicio moderado, y la gente no sabe si las labores del hogar,las caminatas o la jardinería pueden también brindar beneficios de salud.

Los científicos de San Diego llevaron a cabo pruebas de ejercicio con 97 adultos sanos, 58 mujeres y 39 hombres, de una edad promedio de 32 años.

Mientras caminaban se les midió el consumo de energía para determinar el nivel de actividad dentro del rango moderado.

Punto de partida

En general, explican los investigadores, los hombres necesitaron caminar a un ritmo de entre 92 y 102 pasos por minuto para alcanzar una sesión moderadamente intensa de ejercicio para su corazón.

El ritmo de las mujeres fue de entre 91 y 115 pasos por minuto.

Tal como señalan los científicos, mucha gente está consciente de que hay que hacer 30 minutos de ejercicio moderado al menos cinco días a la semana.

"Con rutinas de ejercicio que duren unos 10 minutos pueden obtenerse beneficios para la salud" dice el profesor Marshall.

"Y un buen punto de partida es tratar de lograr 1.000 pasos en 10 minutos, antes de aumentar a 3.000 pasos en 30 minutos" agrega el investigador.

Los expertos subrayan que, dada la importancia del ejercicio regular para mantener un buen estado de salud física y mental, una caminata vigorosa es una buena forma de empezar la actividad física.

"El equipo del doctor Mashall ha identificado un método simple y efectivo de asegurarnos de que cada paso cuente" dice el doctor Gary O´Donovan, profesor de medicina del deporte de la Universidad de Exeter.

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25 noviembre, 2008

La diabetes: magnitud de la pandemia

Hábitos poco saludables y el progresivo envejecimiento de la población están provocando un incremento importante de esta enfermedad
Por MONTSE ARBOIX

El 14 de noviembre, se celebró el Día Mundial de la Diabetes, una enfermedad que afecta a 246 millones de personas en todo el mundo y que, si se cumplen las previsiones, alcanzará los 380 en el año 2025. Con motivo de esta jornada, organizaciones de pacientes y sociedades profesionales piden que se mejore el acceso al cuidado de los enfermos, que se consolide la investigación y que los gobiernos establezcan y ejecuten planes contra la enfermedad.

Tratamientos y estilos de vida


Imagen: Jessica Merz

El fisiólogo Frederik Grant Banting, nacido el 14 de noviembre de 1891, fue quien, junto a Charles Best, logró aislar por primera vez la insulina en 1921. Gracias a este hallazgo la diabetes pasó de ser una enfermedad mortal a ser una enfermedad controlable. Por este motivo, la Federación Internacional de la Diabetes (IDF, en sus siglas inglesas) y la Organización Mundial de la Salud (OMS) han escogido esta fecha para hacerse eco, por un lado, del alcance de la enfermedad y sus consecuencias y, por otro, de los beneficios que tiene seguir de forma adecuada el tratamiento y un estilo de vida saludable.
El 20 de diciembre de 2006, la Asamblea General de las Naciones Unidas (ONU) calificó la diabetes como la primera enfermedad no transmisible -no infecciosa- con graves consecuencias para la salud mundial. Desde el año pasado, la IDF y la OMS prestan una especial atención en la incidencia al alza de la diabetes tipo 2 en sectores de población cada vez más jóvenes.
Para Anne-Marie Felton, presidenta de la Federación de Enfermeras Europeas en Diabetes (FEND) y vicepresidenta de IDF, la pandemia de la diabetes es una amenaza global para la humanidad. "La IDF, junto con organizaciones nacionales e internacionales relevantes de la diabetes, celebrará este día iluminando edificios simbólicos en todo el mundo de color azul", anuncia Felton. De la misma manera, las organizaciones nacionales de pacientes y las sociedades profesionales atraerán la atención de los ciudadanos en sus países sobre la necesidad de mejorar el acceso al cuidado de los enfermos, para consolidar la investigación y para impulsar a los gobiernos a establecer planes nacionales de la diabetes y ejecutarlos.

Alcance de la epidemia
Las cifras de la diabetes mellitus (DM) son estremecedoras; cada año desarrollan la enfermedad cerca de siete millones de personas en todo el mundo, mayoritariamente diabetes tipo 2 (95%) y un 5% tipo 1. Según los últimos datos disponibles, cerca de 3,8 millones de muertes están asociadas a la diabetes, principalmente por enfermedades de tipo cardiovascular (infarto de miocardio y accidente cerebrovascular). Casi la mitad de los afectados tienen entre 40 y 59 años, y el 70% de ellos son de países en desarrollo. En países como Asia, Oriente Medio, Oceanía y la zona del Caribe la incidencia alcanza entre un 12% y el 20% de la población adulta. Los expertos prevén que en el 2025, el 80% de todos los casos de diabetes se encontrarán en países con ingresos bajos o medios.
La diabetes tipo 2 está aumentando de forma espectacular entre niños y adolescentes y se está convirtiendo en un problema de salud pública mundial
Otro factor que preocupa altamente a las autoridades sanitarias es la creciente proporción de niños afectados por diabetes tipo 1: casi 70.000 menores de 14 años desarrollan la enfermedad cada año. A esto hay que sumarle la prevalencia en el tipo 2, que también aumenta de forma global, independientemente del país al que pertenezcan. Incluso se empiezan a dar casos en niños menores de ocho años. Hasta ahora, la diabetes mellitus 2 -la "no insulinodependiente"- se ha venido asociando a personas adultas en las que los factores genéticos, la obesidad (cabe recordar que el 80% de ellos tienen sobrepeso u obesidad), las dietas desequilibradas (muy energéticas y ricas en azúcares sencillos), el sedentarismo y el envejecimiento han sido factores de mucho peso. Actualmente, este tipo de diabetes representa entre el 90% y el 95% de todos los casos.
"En estos momentos se está observando en todo el mundo un incremento importante en la prevalencia e incidencia de esta enfermedad debido principalmente a un cambio en los estilos de vida así como a una mayor esperanza de vida en la población general", señala Francesc Xavier Cos Claramunt, especialista del Comité Ejecutivo Primary Care Diabetes Europe y RedGEDAPS (grupo para el estudio de la Diabetes en Atención Primaria de Salud). "Pero lo que quizás mayor alarma está provocando es cómo afecta a los más pequeños; prueba de ello es que la diabetes tipo 2, antes conocida como del 'adulto', ahora afecta cada vez a edades más tempranas", añade el experto.
Este cambio en la epidemiología de la entidad está motivado por unos malos hábitos que se han instalado en la sociedad occidental y que han propiciado un importante incremento de la obesidad infantil, a la vez asociada al diagnóstico de diabetes tipo 2 en estas edades, insiste Cos.

La Diabetes en Niños y Adolescentes
Por este motivo, la campaña de este año se centra, bajo el lema "La Diabetes en Niños y Adolescentes", en alertar sobre los síntomas de la enfermedad, fomentar iniciativas para reducir la cetoacidosis diabética (exceso de ácidos en el organismo por un mal control de la enfermedad y mayor causa de muerte en niños con diabetes 1) y promover estilos de vida saludables para ayudar a prevenir la diabetes de tipo 2 en niños. Otro de los objetivos marcados es que cada vez más niños se beneficien del programa "Life for a Child".
Este programa ayuda en el cuidado de cerca de 1.100 niños en más de 18 países en el mundo, de forma local y con cada gobierno, para establecer soluciones sostenibles. Además, cubre las necesidades inmediatas de los niños, como el acceso al tratamiento con insulina, jeringas, monitorización y educación diabetológica. "Tristemente, todavía hoy hay muchos niños en el mundo, sobre todo en países en desarrollo, que no tienen a su alcance insulina y fallecen", añade Felton.
"Life for a Child", además, recibe ayuda de la campaña del día Mundial de la Diabetes. Los expertos creen que es necesario el apoyo de instituciones y autoridades sanitarias para detectar la población en riesgo y prevenir la enfermedad o, en todo caso, disminuir las complicaciones que de ella se derivan. Para ello, es imprescindible disponer de las herramientas y los recursos económicos y humanos adecuados.

¿Cómo reconocer la diabetes 2?



Imagen: Jan Roger Johannesen

La diabetes tipo 2 se acompaña, por norma general, de obesidad y resistencia a la insulina, que quiere decir que las células grasas, hepáticas y musculares no responden a la insulina como cabría esperar y no almacenan glucosa para obtener energía. El páncreas, como resultado, incrementa su producción de glucosa, que se va acumulando en la sangre (hiperglucemia). La diabetes tipo 2 se desarrolla de forma gradual. Es común que en el momento del diagnóstico la persona tenga sobrepeso, aunque no son raros los casos que se presentan en personas delgadas, principalmente ancianas.
En la aparición de la enfermedad juegan un papel importante los antecedentes familiares y la genética. Además, un bajo nivel de actividad física, una dieta deficiente y el peso corporal excesivo (especialmente en la cintura) incrementan de forma significativa el riesgo de desarrollar este tipo de diabetes. Asimismo, tener más de 45 años, cifras de HDL (colesterol beneficioso) de menos de 35mg/dl o niveles de triglicéridos superiores a 250 mg/dL, hipertensión arterial, antecedentes de diabetes gestacional y pertenecer a poblaciones afroamericanas, hispanoamericanas o de indígenas americanos son otros de los factores de riesgo.
En pocos casos la diabetes tipo 2 muestra síntomas claros. Algunos de ellos pueden ser visión borrosa, disfunción eréctil, astenia, aumento del apetito y de la sed, aumento de la micción e infecciones frecuentes o cicatrización lenta de heridas.



En niños



Imagen: Colin Rose

La diabetes infantil está considerada una de las enfermedades crónicas más comunes en esta etapa. De no ser diagnosticada a tiempo, puede provocar lesiones cerebrales importantes. La diabetes tipo 1, cuando hay poca producción de insulina o nula, no se puede prevenir. Es la más común en menores de 15 años y llega a afectar a 500.000 niños. Sin embargo, un diagnóstico a tiempo y una buena educación sanitaria sí que son decisivos para reducir las complicaciones y discapacidades y evitar fallecimientos.
Por otro lado, y a consecuencia de una mala alimentación, de la obesidad y un ritmo de vida sedentario, la diabetes 2 está aumentando de forma espectacular entre niños y adolescentes, convirtiéndose en un problema de salud pública mundial. Según las últimas evidencias disponibles, este tipo de diabetes se puede prevenir disminuyendo de peso y con un programa de actividad física moderado. Asimismo, debe tenerse en cuenta que niños y adolescentes viven de forma diferente la enfermedad que los adultos.
Para ellos, la monitorización de los niveles de glucosa, la medicación y el control de la actividad física y de las ingestas, sobre todo al inicio, obstaculiza sus actividades de la vida diaria, el rendimiento escolar e, incluso, su vida social. Por este motivo es necesario que tanto médicos de familia como progenitores y comunidad educativa aúnen sus fuerzas para ayudar a este colectivo a alcanzar la adultez con el menor impacto sobre su bienestar.
"La educación debe ser gradual e individualizada en función de la situación clínica del paciente y de sus necesidades"
La niños y las familias con niños y adolescentes con diabetes tipo 1 requieren un entorno social que sea más sensible y que tenga un conocimiento básico de la enfermedad. Por este motivo, "las instituciones de todo el mundo y, en concreto, las de España, deben poner medios para divulgar todo aquello relacionado con la enfermedad diabética a estas edades", explica Francesc Xavier Cos, "como formación a profesionales sanitarios de Atención Primaria, de centros escolares así como a las propias familias, permitirían comprender la enfermedad y saber cómo actuar en caso de complicación".
Para este experto, la sociedad actual debe adquirir un nivel de madurez que permita a pacientes con diabetes y sus familias vivir esta condición con mayor naturalidad, despojándola de sentimientos de culpa y sufrimiento personal, que en algunos casos acompaña a la enfermedad.
Importancia de la educación en diabetes
Las actividades de la educación sanitaria son un proceso dirigido a proporcionar conocimientos e informaciones para que el individuo -o la comunidad como grupo- adquiera los conocimientos, técnicas y habilidades adecuados para conseguir modificaciones de comportamiento voluntarias y lograr una mejor calidad de vida. En el caso de la educación diabetológica, los últimos datos disponibles demuestran su impacto positivo en la evolución clínica y la disminución de costes de la asistencia sanitaria en un 70-80%.
Uno de los objetivos de la educación sanitaria, en cualquier campo, es proporcionar herramientas adecuadas para que, tanto el individuo como la comunidad, aumenten sus conocimientos y sean capaces de corresponsabilizarse en la prevención y promoción de hábitos saludables. El objetivo es conseguir los efectos esperados en la salud física y psíquica, además de estar capacitados para tomar las decisiones que implican la mejora de su estado de salud.
La diabetes tiene determinadas particularidades que hacen imprescindible la educación: porque es una enfermedad crónica, porque de no llevar un buen control implica complicaciones específicas y graves y, además, porque requiere la participación del paciente para hacerse un autocontrol correcto, con determinaciones en sangre en su domicilio, seguir la dieta, administrarse el tratamiento, programarse actividades de ejercicio físico y hacer determinaciones analíticas domiciliarias.
Por este motivo, la educación diabetológica es uno de los pilares básicos en el tratamiento de la diabetes. Para Cos, ésta debería plantearse considerando al paciente como centro en el manejo de la enfermedad, con el objetivo de fomentar la autonomía del mismo en la toma de decisiones. "La educación debe empezar desde el momento del diagnóstico, debe ser gradual e individualizada en función de la situación clínica del paciente y de las necesidades que éste presente o requiera", añade el especialista.
Son los profesionales de las unidades de diabetes de hospitales y de atención primaria, básicamente educadoras en diabetes y enfermeras, las responsables en desarrollar esta labor educativa. En este momento, "se están realizando esfuerzos desde las asociaciones de pacientes con diabetes, así como desde las administraciones sanitarias para mejorar este aspecto central del tratamiento de la diabetes".

19 noviembre, 2008

El triatlón es una buena opción para ponerse en forma




Y no hablo de competir a nivel élite o hacer algún Ironman, sino de practicar las tres disciplinas que componen este deporte. Tanto nadar como pedalear y correr son deportes eminentemente aeróbicos y esto tiene muchos beneficios para el organismo, más teniendo en cuenta que entre todos utilizan todos los grandes músculos del cuerpo.
Para iniciarse al triatlón no es necesario practicar los tres deportes todos los días, sino alternarlos en el transcurso de la semana y metiendo días de descanso entre ellos. Un ejemplo de semana de entrenamiento para iniciarse podría ser:

Lunes: correra a ritmo suave durante 30-40 minutos y completar con estiramientos y ejercicios de fuerza.
Martes: descanso
Miércoles: nadar 5 series de 100 metros con descansos de 2 minutos. Aprovechar la pileta y hacer unos largos a espalda para tonificar la zona.
Jueves: descanso
Viernes: salida en bici de ruta o mountain bike con un recorrido de 1 hora. No olvidar los estiramientos del tren inferior al terminar.
Sábado: descanso
Domingo: ejercicios de abdominales


Este es un ejemplo simple para iniciarse al triatlón y probar esta disciplina, evidentemente si tu nivel es superior deberás de adaptar las intensidades en cada entrenamiento.
El triatlón es un deporte que engancha porque al trabajar la totalidad del cuerpo pronto se ven los avances y beneficios. Además el intercalar el nado con la bici y la carrera los entrenamientos no se hacen monótonos y siempre hay un componente de motivación.

11 noviembre, 2008

La Obesidad. Etiología y Epidemiología


DESCRIPCIÓN/ DEFINICIÓN

¿Qué es la obesidad?
Es la presencia de un exceso de grasa corporal. Por lo tanto, no se puede considerar como obesa a una persona que, por ejemplo, retiene líquido (edema).
¿Cómo puede saber una persona, de forma sencilla, si tiene sobrepeso u obesidad?1. En personas mayores de 17 años: fácilmente, porque conociendo su peso y su talla puede calcular el Indice de Masa Corporal (IMC), también conocido como Indice de Quetelet. Por ejemplo, para una persona que pesa 60 kilos y mide 170 centímetros, el IMC se calcula dividiendo los kilos entre la talla en metros al cuadrado. Es decir:
IMC = 60/ 1.702 = 60/ 2.89 = 20.8Kg/ m2

La OMS, recientemente, ha establecido la siguiente clasificación del peso de una persona en relación con su IMC:

Edad (años) IMC (Kg / m2)
Bajo Peso
Menor o Mayor de 40.0


Definición de Sobrepeso y Obesidad.

Se han hecho cálculos y, por ejemplo, una chica de 30 años con un IMC de 30Kg/m2 (obesa) vivirá, de media, 5 años menos que otra chica de su edad pero con un IMC de 20Kg/ m2.
Sin embargo, este IMC que relaciona el peso y la talla de una persona no puede discriminar entre el exceso de peso producido por una acumulación excesiva de grasa (obesidad), una hipertrofia muscular (en un deportista o en un trabajador cuyo oficio sea físicamente muy exigente) o una retención de líquido (edema); por eso, para asegurarnos que el sobrepeso/ obesidad es debido a una excesiva acumulación de grasa es conveniente utilizar una segunda medida: el Indice Cintura/ Cadera (ICC) como indicador de la distribución de la grasa corporal.Para calcular este índice tenemos que medir con una cinta métrica, paralela al suelo, el perímetro de la cintura a nivel de la última costilla flotante, y el perímetro máximo de la cadera a nivel de los glúteos. Por ejemplo, un varón tiene 105 centímetros de cintura y 98 centímetros de cadera; es decir:
ICC = 105cm / 98cm = 1.07cm
Se ha calculado que una relación entre cintura y cadera superior a 1.0 en varones y a 0.8 en mujeres es indicativo de un elevado riesgo de desarrollar enfermedades coronarias (infarto agudo de miocardio,…).
En la siguiente tabla se puede ver cómo una persona, conociendo su IMC y el perímetro de su cintura, puede saber qué riesgo tiene de desarrollar algunas enfermedades que suelen acompañar a la obesidad, como la diabetes mellitus, la hipertensión arterial y las enfermedades cardiovasculares.

Edad (años)
Perímetro Cintura

Varones <>
Mujeres <>
Perímetro Cintura

Varones > 102 cm

Mujeres > 88 cm
25.0 - 29.9 *
Aumentado
Alto
30.0 - 34.9
Alto
Muy Alto
35.0 - 39.9
Muy Alto
Muy Alto
> 40.0
Extremadamente Alto
Extremadamente Alto

Riesgo de desarrollar algunas enfermedades asociadas a la obesidad (diabetes mellitus tipo II, enfermedades cardiovasculares...) en relación con el IMC y el perímetro de la cintura.

EPIDEMIOLOGÍA
¿A cuántas personas afecta esta enfermedad?

La obesidad ha sido recientemente clasificada por la OMS como una enfermedad mundial que en las últimas décadas está creciendo con índices de epidemia. En España es obesa el 13% de la población mayor de 20 años, y el 20% de los mayores de 45 años. En Estados Unidos es obesa 1 de cada 4 personas, el doble de las cifras encontradas en los años 60.

TIPOS/ CLASIFICACIÓN
¿Cuántos tipos de obesidad existen?

Existen, básicamente, dos tipos de obesidad:
1. Obesidad androide: consiste en una acumulación excesiva de grasa a nivel del abdomen (tronco). Más común en varones, este tipo de obesidad está muy ligada al desarrollo de las enfermedades cardiovasculares, la diabetes mellitus tipo II y la hipertensión. Sin embargo, responde bien a un incremento de gasto energético debido al ejercicio físico.
2. Obesidad ginecoide: consiste en una acumulación excesiva de grasa a nivel de glúteos y muslos. Más común en mujeres. Este tipo de obesidad no se encuentra tan relacionada con el riesgo de desarrollar las enfermedades que hemos nombrado, pero responde peor que la obesidad androide al gasto de energía debido al ejercicio físico.

CAUSAS
En realidad, ¿por qué engorda una persona?

Los especialistas señalan que es porque:

1º) las personas de los países industrializados y en vías de desarrollo, en general, cada vez gastan menos energía porque cada vez es necesario un menor esfuerzo físico en el trabajo, en el transporte y en las actividades diarias. Este menor gasto energético diario, para que no se acompañe de una ganancia de peso graso, debería ir asociado de un menor consumo de calorías; y

2º) sin embargo, existe una tendencia generalizada a consumir excesivamente alimentos ricos en grasa que contienen muchas calorías. Todo ello, inevitablemente, se ha traducido en un incremento de los índices de obesidad en estos países.

PATOFISIOLOGÍA
¿De qué depende el peso corporal de una persona?

El peso de una persona depende de su equilibrio energético durante un período prolongado de tiempo.

¿Qué quiere decir equilibrio energético?. El equilibrio energético de nuestro organismo se puede comparar con una balanza; en uno de los platillos se acumulan los alimentos que ingerimos diariamente, cada uno con sus calorías, y en el otro se colocan todas las calorías gastadas por nuestro organismo en ese tiempo, desde las calorías necesarias para que un organismo siga vivo cuando está en reposo (o metabolismo de reposo), o las gastadas por las actividades de la vida diaria como el trabajo o el ejercicio físico, hasta las que el organismo necesita para digerir los alimentos que comemos (o efecto térmico de los alimentos). En definitiva, si la balanza habitualmente se inclina hacia el lado de los alimentos que esa persona come, querrá decir que está ingresando más calorías de las que "quema" y, por lo tanto, engordará.

Ejemplo:
Si habitualmente las calorías ingeridas y las gastadas son similares, nuestro peso permanece estable. Si en una época dada quemamos más calorías de las que ingerimos, nuestro peso tiende a la baja. A esto se conoce como equilibrio energético negativo y puede suceder porque, por ejemplo, nuestra actividad laboral es físicamente muy exigente, nos ha dado por hacer más ejercicio físico y/ o estamos haciendo una dieta. Pero si habitualmente comemos más calorías de las que quemamos o durante una época, aunque comemos básicamente lo mismo, hacemos una vida más sedentaria (equilibrio energético positivo), enseguida nos daremos cuenta que nuestro peso aumenta.
Como regla general, se dice que ganamos medio kilo de grasa por cada exceso de 3500Kcal. Por ejemplo, una persona que habitualmente tiene un pequeño balance energético positivo (el lunes: +140Kcal; el martes: +60Kcal; el miércoles: +390Kcal; el jueves: +110Kcal,…), cuando día a día haya acumulado +3500Kcal habrá almacenado en su organismo unos 450g de grasa.
¿Por qué es importante no ser obeso?Porque la obesidad es una enfermedad que se acompaña frecuentemente de otras enfermedades como la diabetes mellitus tipo II, la hipertensión arterial, hiperlipidemias (colesterol elevado en sangre,…), algunos cánceres (colon, próstata, pecho) y osteoartritis. A su vez, la diabetes, la hipertensión y el colesterol elevado favorecen el desarrollo de las enfermedades del corazón (enfermedad coronaria).